Autor: 
Rosa Buk
Mail: rosabuk@hotmail.com
Página Web: http://solsara.8m.com





LA SIESTA



Milagro donde peinas mis cabellos,
espacio de la semipenumbra, que de gozo va esculpiendo el beso.
Aletargados segundos donde la esfera no tiene manecillas,
y la voz se pierde tras las caracolas de tus dedos.
Silencio del hondo espacio, rito cotidiano,
deseo de infinitud, cuando un cielo somos.




PROPOSICIÓN y compromiso


Quiero me abraces despojado de inocencia
perfume a selva tus cabellos
me sepas abismo
catástrofe de tu vida
cuenco de tu muerte
magnolias nuestro lecho
rapsoda vabundunda
sierva de tus glebas.

Quiero me abraces con silencios enjaulados
húmedos tus ojos cosechas de los míos
telar salvaje de mis frondas
amanecidas suertes en tus brazos
doseles de espesura nuestros sueños
en grupa de flamencos travesías

amautas de ternura nuestras vidas.




PLAYAS GLASÈ, húmedo amor en la arena


Fue el escándalo frío en puntos consecutivos
ese exacto lugar donde dobla el dolor
y se pierde alejándose como una línea en el horizonte
cuando abandonaste mi piel de piel
bordada por tus manos
cuando aquella blusa sutil que delineaba mi cuerpo cayó
en la alfombra glasé
arena mojada
reporte de caracolas
declamadoras falsas de tu amor
bellas olas en mis oídos.

Recogeré las huellas memorias de mica
espejitos de la erosión
donde hoy se hunden mis pies dejando cuencos
profanadores solitarios de una historia perfumada
ilusión que se aleja con la espuma.



RECETA para abrir la Luna


Llevar mantas de nácar desdobladas y tibias,
ungirlas perfume de una piel que de temblor nos sucumba,
orillas dactilares, menta y laurel... de ciertos ojos.
Soltar tres pétalos de luz en el sendero.
No olvidar los pies descalzos y un reloj sin manecillas.
Por si acaso fuera oscuro,
un gato (o una gata) es imprescindible,
félido abrigador del misterio en sus curvas.
Agregar vuelos de un murciélago amigo,
noctámbulo, insomne y divertido,
con silbo que bumerang nos conduzca
Por fin, alojar cinco esperanzas en los sitios mas debidos,
dando así escaleras sin abismo, albores y no suicidios.



SÓLO una noche



Viento huracanado con estrellas de arena nos salpican la piel.
Cítaras encordadas de serpientes entonan voces metafísicas invadiendo el crepúsculo,
como danzarines, con piel de carbón, dejamos huellas en los médanos.
La noche sopla cuernos en las bocas de los hombres transparentes,
todos están sumergidos en océanos de cristal.
Sonido profundo garganta de cíclope en exilio,
las jirafas mecen sus cuellos, y en loca carrera el fuego quema sus sombras.

Debemos adelantarnos al final, sin llorar,
esperar que las manzanas frescas penetren las manos
apretar, y sentir jugos de ámbar entre los dedos.

El amanecer calma los vientos y traslada los rojos al horizonte
livianos, ya eternos, nos dibujamos de espaldas.

Nadie vio diamantes salir de los ojos.



RENDIDA A TI


Este amor elefante en óleos de patas dulces,
Dalí quebrando entrañas del rojo desierto,
(tus labios sin el beso aún)
apostado de cuclillas, la mano en alto
cántaro de mis versos me reclamas.
Amor paquidermo que vuela cotidiano y accesible,
este amor nuestro de sandías con semillas como estrellas,
escurridas entre los dientes, mariposas de nácar.

Este amor que arde sin retornos previsibles.



TAO of love


Papel de arroz en el sendero
pasos de la grulla danzo, emplumada la piel,
(los párpados del río murmuran voces)
mi cuerpo, deja que el tigre saquee el viento
mientras el imperio de mis sentidos sigue el chi.
Bambúes mecidos por la brisa del verano
escriben melodías en mi pelo,
hebras azuladas en el atardecer
delicados insectos frisan sus alas
temblor del médium con mi corazón.

La vida estalla en luz.



DECIRTE del borde de la sábana


Decirte del borde de la sábana
(sedas recortan colinas de mis rodillas)
esperar en razón de anhelo,
acordes del exacto
del sitio anónimo
(cerrar los ojos)

Decirte de los chelos que alumbran
varas encordadas en mi garganta
noche de desvaríos
con perfume a malvas,
las tazas de té olvidadas en la mesa
(tácticas no escritas en los cuerpos)

Decirte del edredón que me cubre
cobijo ancestral de mi alma
misterio de plumas
vuelos interrumpidos
aves del sacrificio

de mi espalda abierta
omóplatos vírgenes de alas.

Decirte pequeñas quejas al oído,
rodearte de susurros
decirte...

hasta mañana...

y regresarte al borde de la sábana.



CANCIÓN DE MAÑANITA (pequeño son)



¡Ay! ¡Que samben compás de tamboriles,
faldas vegetales mías, color espejo de las guirnaldas,
que él no llega en carriles de cemento,
que él samba cielos al compás de sus caderas!
Calabazas del naranja como soles, reventonas de sonrisa,
sonoras maracas, margaritas en el pelo.
¡Ay! Que arrimen las antorchas orillas de palmeras,
él sambará conmigo y a pedazos de rumba y rumba,
caerán los escudos. ¡Ay! Que él sambará conmigo!



ALAS DE PAPEL DE SEDA, memorias de paraísos


Disertan pájaros sobre las colinas del viento,
es necesario conflagar y permanecer.
No cantan los cielos en sus gargantas
cuando el hombre renuncia a su destino.

Acurrucan las bestias sus crías en cuevas de barro
es necesario dar asambleas con manos de alfarero,
derretir necedades
disolver oceanías de odio.
Es inminente ponerse en puntas de pie
sobre la cornisa de los dedos,
y con alas de papel de seda recordar
memorias de paraísos
angélicos presagios,
conmover los huesos estructuras rígidas
humedecer los ojos
derribándolos, hasta lograr el vuelo.

Entonces,
Pájaros, bestias y hombre se reconocerán
certezas-caminos del universo.

Se revelarán los misterios.

Los cielos bañarán la tierra
mientras el sol,
estrella compuesta de luciérnagas,
dará brillo de eterno en cada gota.

Navegación cifrada sin apocalipsis
sin escarnios,sin ofensas
saldrán de los concilios.

Arderán hogueras centros de sus rondas
narrarán historias milenios-caravanas
soltarán amarras-barcos viejos.
Lucirán banderas,
cantarán a coro
florecerán de amor.
Se abrirán los templos.

Iremos al mañana,
con alas de papel de seda.



MUJER de cántaros


De raso azul mujer
tus pies en cuarta posición calzan suaves badanas
hablan de albatros reposados al fin de la tarde.

De rojos frutos asoma el laurel en tu espalda
dando alas de hojas frescas
proximidad fértil.

Ovalado tu rostro sereno
es el ángel que implora en los hilos de agua.

De amapolas sus cúpulas
los castillos tienen agujas estambres de amor
en ese cielo desaturado de blanco.

Enigmático cuenco mujer
devoto profundo
constelación íntima del Gran Hombre,
la noche quedó en tus ojos.

De blanco las aves en vuelo ritual
dicen del ascenso de tu alma
lo absoluto
mujer de cántaros
vertiente cristalina en odres de piel
melancólico sueño
edénico mañana.



¡SAL DE TU BARCO DE LATA, MARÍA!

De lata la tina que cobija el cuerpo de María
con peces de metal todos pulidos, ay, María, ay!
La espuma baña tu pelo azabache
y ecuestre galopa tus ojos, tu ojos María
que tristes se estiran y no tocan las estrellas,
aquellas tan jugosas de tunas. Despierta niña, ay!
que las estrellas están ahorita estampadas
en cotinitas de percal
y él te espera en la noche verdadera,
allá junto al muelle donde tú sabes,
para seducirte con gajos de sandía y melón,
y melocotón!
¡Ay! que rojas son las sandías
que no ocupan el color de tus labios
¡Ay, María¡¡Qué pena!
Tina de lata que barco quisiera andar mares de arena
¡Pucha! ¡Qué pena!
Desde tu rostro inclinado, niña mía,
no puedes ver las palmeras
y él te digo, te está esperando,
con dátiles maduros
anaranjados
caídos del atardecer de la isla,
y tan rojas las sandías como pepas de luna. Ay, María.
Que no estás sola, deja las hojas de otoño
todas pegaditas en la pared que verdad no son,
que él te quiere de trenzas y faldas de hilo blanco,
sal de la tina María, gira el rostro almendrado
ponte tu vestido más bonito, y corre a la playa
que él te ofrecerá sus besos tímidos y cálidos,
y una barca todita calafateada de amarillo
como un solcito recién nacido
y que no es una tina, María, que es la vida.
Deja como fotos viejas tus sones sin son
todos pegaditos en la pared, pero, del lado de afuera.



A VECES ES ASÍ...

...el sentido de soledad se me agiganta
como hologramas en cada gota de esta lluvia
febrero, hoy no es verano...me confunde...
(ya sabes,no me gusta)
y me declaro tibia por unir el nosotros
como manzanas rojas aún sin morder.
Me acuno con esta música...
y lloro aquello que nunca,
y que no debíamos ni soñar.
A veces es así,
y obsesiva (ya sabes, me gusta tanto esta música)
repito este disco (nuestro disco)
que da vueltas en su vinilo y no puedo salir.Miro lejos.

¿Dónde el menú de la vida a la carta?
¿Dónde tu cuerpo desconocido?
¿Por qué la distancia es de tanta agua, peces infinitos?

A veces es así...
mi pensamiento se alivia, aunque no sea cierto,
y el cariño renace en mis manos, escribo. Soy así. A veces.



DOS SILLAS

Casi insolente la ciudad amanece, desbarata los visillos,
inunda de naranjas la habitación en un solo de clarinete
que pronuncia una sombra azul, fantasma loco de nosotros.

Dos sillas tapizadas de besos y pumas pampa
recuerdan el yo no domesticado,
la bella lujuria de querernos.



DIVAGUE DE VERANO

El verano seduce los cuerpos no las mentes
decanta neuronas que insoladas se pierden
en las piscinas u oleaje de algún verde mar.
El verano colabora en las conversaciones paganas
excusas monosilábicas de una sociedad que muere,
-que muere en el verano caliente de vacaciones impuestas-
Las sombrillas y carpas de lona, agrupan banales voces
que huyen de disciplinas anteriores al mismo fastidioso verano.



El Viaje


Escrito en el aljibe demora el agua oráculos precisos
la gran nube amarilla llueve sabor a limo en mi boca.

Emplumados en aurora de luz, claman tu presencia
los nueve ciclos que vendrán hacia la tabla del jade.

¡Oh, rostro de tus rostros!
agita los ríos hacia el amor
y viste mis labios del beso.



El rescate

No te hundas de lluvias en los vestigios
señalando con el codo una nube
el dorso de la mano en tu frente.


No te abandones mesa descascarada
soporte de granizos en los patios
plano recto que trepida insolente y abnegado
atormentador espacio del hueco hasta el piso
fantasma de los pies otrora en diálogo.


Inquietante travesía será el rescate
cánidos pensamientos pondrán censura
alienadas bandejas de sombras tus ojos
declaran fanegas sin cultivar
frutos inmaduros.


No te abandones
hilos de aliento mi boca te ofrece
déjame soñarte águila
en los anhelos de mi piel
déjame quebrarte bisectriz de tu codo
descubrirte ávido

regresarte del afelio

orbitarte.


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